Una de las apuestas más importantes de los métodos definidos como World Class Manufacturing es satisfacer al cliente en el momento más próximo posible a la demanda para hacer avanzar los flujos y eliminar los stocks. Además, el antiguo modelo de MRPII que adopta una estrategia de constitución de stock, sin visibilidad de los flujos, con tiempos de espera estáticos, ya no responde a los nuevos retos que se plantean. Con la solución Planificador sincronizado de recursos (PRS), ORTEMS aporta una tecnología innovadora de optimización del proceso de MRP. PRS de ORTEMS permite realizar una sincronización dinámica de la cadena logística (de la demanda del cliente hasta el proveedor, pasando por la sincronización de la fabricación de todos los componentes) integrando los riesgos de la demanda, de la producción y de los aprovisionamientos. ORTEMS le permite pasar de una estrategia del tipo "Material Requirements Planning" (MRPI&II) a una estrategia de "Planificación sincronizada de recursos" o de "Planificación del flujo" (MRPIII), planificación en flujos ajustados que sustituye los tiempos de espera y los stocks por el flujo de producción.
La industria se caracteriza por una fuerte competencia internacional que deriva en complejas alianzas industriales o continuos reagrupamientos por consolidación. Las empresas de estos sectores toman conciencia de que, para enfrentarse a los retos comerciales de su mercado, no tienen más opción que sincronizar su producción en flujos ajustados guiados por la demanda, optimizar sus recursos, mejorar su relación con sus colaboradores, administrar con mayor eficacia negocios de envergadura internacional, acelerar la comercialización de los productos y reducir los tiempos y los costes ligados a la indisponibilidad de los equipamientos (reducción del tiempo del ciclo y de los plazos).
ORTEMS integra en sus soluciones las complejas apuestas de la industria, desde la planificación táctica hasta la programación detallada, permitiendo que las empresas alcancen la excelencia operativa integrando un factor determinante: la sincronización.