Las empresas evolucionan en una economía universalizada en la que los intercambios de bienes y servicios han aumentado de forma considerable, favoreciendo al mismo tiempo la competencia. Este entorno imprevisible y complejo las ha llevado a adaptarse aplicando principios de flexibilidad, adaptabilidad y reactividad.
Una empresa Ágil es aquella capaz de tejer una red de colaboradores (en todas las direcciones) con los que mantiene relaciones estrechas y continuas, basadas en la confianza y en la cooperación. Los productos y los servicios que propone están diferenciados de los de los competidores pero se adecuan a las exigencias y preferencias individuales de cada cliente. La empresa ágil sabe adaptarse con rapidez a los cambios del sector y a la variabilidad de la demanda.
Las soluciones de ORTEMS y los distintos trabajos de investigación llevados a cabo en colaboración con los principales líderes de la industria ofrecen hoy en día una respuesta única e innovadora fundamentada en el concepto de agilidad.